Hola soy Felipe, Te cuento un poco de mi historia.
Nací en 1991 y crecí rodeado de tuercas, grasa y herramientas en el taller de mi padre, un espacio con más de cuatro décadas de trayectoria donde aprendí el valor del trabajo técnico bien hecho. Aunque la música me llevó por otros caminos en mi juventud, la pasión por la mecánica terminó marcando mi verdadero rumbo. Durante los últimos 15 años me he dedicado de lleno al taller, evolucionando desde la mecánica general de bicicletas hacia una especialización profunda y rigurosa en el mundo de las suspensiones. Hoy, a mis 35 años, comparto ese histórico taller familiar pero con una visión completamente propia: un enfoque analítico e investigativo orientado a maximizar el rendimiento. Mi objetivo va más allá del mantenimiento tradicional; me apasiona analizar el comportamiento de fluidos, grasas y resistencia de materiales, probando componentes con instrumental técnico especializado e innovando en la creación de soluciones avanzadas cuando lo que existe en el mercado no es suficiente. Mi compromiso diario es transformar cada desafío en un trabajo de ingeniería precisa, llevando cada suspensión al máximo nivel de desempeño.